DE QUE LADO
MASCA LA IGUANA.
Era una frase
dicha por mi papá. La aplicaba en diferentes ocasiones para resaltar un buen
logro, una manera exitosa de conseguir algo, como reafirmación para mí, porque
él se sentía orgulloso, a su manera, de cada uno de sus hijos.
De que lado
masca la iguana también era un recordatorio de la mucha satisfacción que sentía
por él mismo, cuando en sus tiempos de infancia y juventud fue superviviente
del barrio bravo de la colonia Guerrero en la ciudad de México en donde creció.
A veces nos
contaba muy brevemente, de las peleas callejeras que tuvo que enfrentar como
autodefensa y para consolidar una fama de ganador que amedrentara a otros niños
y jóvenes de bandas que dominaban en la cuadra o en la colonia. Los retos de
bravucones, que había que ganar o literalmente echarse a correr para salvar su
vida fue su estado “normal”. Peligros y trampas de otros tipos que atentaron contra sí mismo y lo atraparon para autodestruirse se los callaba pero estuvieron presentes de muchas maneras.
Salir a caminar, cuando se podía en los días de descanso, con sus pantalones anchos de pinzas que ajustan la cintura eran la moda para lucirse con propios, extraños, y sobre todo con las muchachas, lo cual era el complemento de las batallas ganadas.
Salir a caminar, cuando se podía en los días de descanso, con sus pantalones anchos de pinzas que ajustan la cintura eran la moda para lucirse con propios, extraños, y sobre todo con las muchachas, lo cual era el complemento de las batallas ganadas.
Por eso la frase
le alegraba. Él sabía en cuántas ocasiones se impuso por la fuerza, con
agilidad de piernas, de inteligencia instintiva, y también de la inteligencia que de manera autodidacta adquirió por su gusto a la lectura de poemas, historia, geografía, temas de todo tipo, que gracias a su gran memoria atesoró durante los años. Lo cual, amplió su visión para superar en principio un entorno hostil que no
le daba tregua para mostrarse dominante, destructivo. Luego, para dejar lastres, y retomar con el tiempo su vida de trabajo.
En algunas ocasiones
nos llevaba a visitar la iglesia de San Fernando, templo muy significativo para
él. Central en su barrio y en su vida. Nos decía que ahí su madre pasaba muchas horas.
Casi nunca llegaba al fondo de sus recuerdos. Se veía que eran tristes, pero a
la vez se animaba sabiendo que tuvo que asumir responsabilidades y tareas de
hermano mayor para compensar las muchas carencias económicas, de seguridad,
apoyo y acompañamiento de las que a él le faltaron pero que cumplió para sus
hermanos menores.
Con esta
perspectiva, personalmente la frase y sus enseñanzas tienen un significado muy importante. Es una reflexión que me ha heredado junto con un aspecto reservado de su carácter.
Me enseñó a su modo a ver desde diversos planos, ¡De qué lado masca la iguana y se lo agradezco profundamente!
Me enseñó a su modo a ver desde diversos planos, ¡De qué lado masca la iguana y se lo agradezco profundamente!
Frase que la he usado toda mi vida en muy diferentes lugares,por muy diferentes motivos, pero, usandola literal.... creo que ví una iguana verdadera apenas como a los 20 años y a la fecha sigo tratando de pescar a alguna mientras come algo, para ver si realmente comen de algún lado.... jijijijiji
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