Posiblemente, tú lector, has escuchado la palabra noria con el significado de una rueda que en algunos casos se mueve por la tracción de un animal que la hace girar en un plano circular dando vueltas y vueltas. El término también se ha asociado para describir un esfuerzo que desgasta, y es inútil para avanzar hacia un destino diferente puesto que se realiza en un redondel preestablecido. Otra aplicación es para explicar un círculo nefasto, como el que forman una especie de orugas llamadas procesionarias, que caminan en fila para conseguir comida, pero que al seguir por instinto a la oruga que encuentran enfrente suyo, forman un círculo que sin darse cuenta consume sus energías y al final las lleva a sellar su propia muerte. La visión de un círculo desde una perspectiva práctica y de avance, se hizo presente en el festejo de un amigo que como es usual decir ahora, había completado “otra vuelta al sol” en el día de su cumpleaños. Entre risas y felicitaciones se formuló de pronto una pregunta: ¿Te has dado cuenta si repetiste algún camino? ¿Como en una noria que cansa sin sentido, o los gusanitos que circulan y mueren de inanición? El cumpleañero hizo un gesto un tanto sorprendido y empezó a desmenuzar de a poco la pregunta lo bastante compleja para capturar la atención de los amigos que se sentaron para escucharlo.
Me parece que ahora reconozco, como los viajeros frecuentes, haber pasado por ciertos lugares
conocidos, pero que tienen rincones que no había visto. A veces he querido
regresar con la añoranza de ver lo que estaba seguro no cambiaría y resultó que
todo aquello había desaparecido. Sin embargo, en la vuelta de mis años, se entrelazaron los
recuerdos y los nuevos atractivos para entender que conmigo o sin mí todo
cambia. Pero saben una cosa, igual he disfrutado lo que hay, porque se ha
renovado la mirada personal desde una visión lineal, en donde lo que pasó ya no
vuelve, junto con la idea del círculo que en un momento te hará regresar al
mismo sitio, para sorprenderte o pasar desapercibido lo mismo, lo cual sería
lamentable. Es decir, me ha tocado experimentar los dos puntos de vista para
caminar en la vida y aprovechar lo mejor posible cada momento. Realmente he
sido afortunado. Otra pregunta surgió con un tono de incredulidad: O sea que, ¿te
has imaginado una”línea circular”? ¡Exacto! dijo el festejado. Ha sido la mejor pregunta/respuesta que he
compartido, se acercó al que había formulado el vocablo y le preguntó: ¿Quieres decirnos qué es lo que piensas al respecto?
El amigo que había lanzado la idea comenzó a describir cómo un
camino en línea recta tiene la sensación de avanzar, con la imposibilidad de regreso.
A veces, dijo, quisiera haber podido volver sobre mis pasos para arreglar
asuntos, pero ha sido inútil. Los años que se cuentan, no regresan. Cada vuelta
al sol contiene 365 días “quemados”, ¿me explico? Se van en un continuo paso
del tiempo. Han visto en algunos relojes la manecilla que no se detiene y si te
quedas parado viendo como da vueltas no te das cuenta de que han transcurrido segundos,
minutos y horas de tu vida que ya no regresarán. Uno de esos relojes me dejó en
Shock. Yo quieto y MI tiempo esfumado. Así entendí el andar con el conteo
pactado de paso del tiempo; te des cuenta o no, me sirvió para decir despierta,
camina, el tiempo se queda el que pasa eres tú. Otra persona intervino: Pero
entonces la visión del camino en círculo, ¿dónde queda? –-Quizás en el deseo de
recapitular, contestó el amigo. En las famosas segundas oportunidades por el arrepentimiento de
algo que en otro momento pudo haber ocurrido de una mejor manera. No obstante, implica
como una decisión de regresar sabiendo que las condiciones han cambiado. Por
eso me imagino una línea circular. Un camino es ascenso, una espiral que
contiene avance, pero que vuelve y mira desde otra perspectiva lo pasado. ¿Qué
les parece?
Otro tomó la palabra: Personalmente me parece como lo que buscan los exploradores que quieren volver a lugares ya visitados, para encontrar novedades y descubrir los rincones que pasaron desapercibidos. Esa inquietud podría ser una opción, porque hay rutinas de ir y venir que se convierten en norias, pero me consta que se tiene la posibilidad de saltarse la ruta y jalar para otro lado. Es como un cierre de las brechas y abismos que construimos para retomar la decisión de uno mismo, fuera de lo obligado que nos impide aventurarnos hacia lo que nos entusiasma. Coincido en que el arrepentimiento sobre las oportunidades perdidas puede transformarse en una línea circular en acenso como han dicho. Aunque esto ya me parece un juego de “agrega otra palabra” en la historia que se construye entre todos. La ocurrencia alegró el ambiente y animó a otros para compartir lo que pensaban.
Una mujer propuso que las famosas
norias, las líneas sin retorno, o la línea circular en espiral para ella se
complicaba. Pausadamente retomó el tema: En algunos casos no ha sido solamente
una noria específica para sacar provecho del agua, o de alguna otra energía; el
surco sobre los mismos pasos se ha ahondado tanto que dificulta la marcha. Me
imagino la necedad, la ignorancia o el miedo por lo que se insiste en continuar sin levantar la mirada, obedeciendo a mandatos
de intransigencia obligados a la fuerza, nublando el entendimiento, para seguir
el círculo sin fin de la costumbre. Así ni las bestias, ni lo que las comanda
obtienen ni más ni menos. Es un camino plano, sin alternativa, aburrido
y predecible hasta la saciedad. Que no colma por satisfacción sino al contrario,
hasta decir basta. ¡He oído a muchos decir “estoy harto! Pero siguen caminando con
la mirada baja, respirando el polvo que levanta la tierra a cada paso con sus
quejas, críticas y desacuerdos, pero dentro de la noria a la que se apegan como
un lugar de seguridad. Sus diálogos internos les refuerzan que el atreverse al
cambio es un riesgo; que un camino conocido es más seguro; que están tan
atrofiadas sus fuerzas que empezar desde otro punto es inútil.
Alguien muy inquieto reaccionó para señalar: Parece que has conocido personas para las que las vueltas al sol ya son cansadas. Pero se puede entender qué les ha hecho pensar su particular diálogo
interno, sobre el compromiso de vivir que con frases de desaliento y renuncia suponen pueden incumplir. ¿Tú consideras que pueden hacerlo? De manera independiente a las múltiples creencias de la visión circular o
recta, en espiral o plana, están vivas. Aunque pretendan no estarlo, el cuerpo
puede ceder, la mente inclusive apoya para aparentar que están aisladas y al
margen de la corriente vital, pero respiran. ¿Has probado alguna vez quedarte
sin respirar? Cuando se te ha cerrado la garganta y la nariz para impedir el paso del aire, te aseguro es una sensación de angustia terrible, pero aun así, hay una fuerza que se sobrepone al pánico y te alienta más allá de lo que hemos comentado; tan asombrosa que te invita a cuestionar todo lo que has percibido e interpretado, y confronta "tus verdades", lo que conoces en tu propia experiencia, y desafía las conductas aferradas a repetir los mismos caminos, las mismas limitaciones, para
reafirmar la noria que te tiene harta o permitir que sigas con vida. ¿Lo has experimentado?
Las respuestas quedaron en cada mirada, y sin palabras, con un impulso de fraternidad unieron con un abrazo a los invitados al festejo. En el grupo se instaló la calma que con tranquilidad dio paso a un pastel lleno de velitas. Nada de soplar dijeron todos. Hay que apagar las velas con un aplauso. Todas las preguntas que surgieron en la convivencia y lo aprendido en el suspenso mundial, por muchos ya olvidado, habían puesto en claro lo vulnerable de los posibles cumpleañeros del planeta, y el interés latente para continuar la vida. Por lo que formaron un círculo para bailar al ritmo de una melodía que por lo visto les encantaba a todos. Claro, no faltó el que se salió de la rueda como una chispa de las que saltan en los castillos de luces multicolores, y que resplandece en el fondo obscuro de la noche, lo cual me pareció bastante raro, pero comprensible.
Qué opinas querido lector, porque estás posiblemente para completar otra vuelta al sol en este 2024, por lo cual, te felicito.
Feliz cumpleaños... Una frase tan trillada o profunda, depende de cómo se mire ...
ResponderBorrarTu mirada, querida Artemisa es la que cuenta. Así que,
ResponderBorrar¡ Feliz Cumpleaños! Gracias por tu comentario.